Conoce los retos y oportunidades de la propiedad intelectual en internet

Hay una premisa  que desvela  a buena parte del sector legal: “las leyes no pueden avanzar al mismo ritmo de las nuevas tecnologías”, hecho que posibilita la creación de vacíos legales que requieren de abogados con la capacidad de adaptarse a las nuevas realidades, siendo el área de Derechos de Autor (o Copyright) una de las más comprometidas.

En la última semana, en Latinoamérica se planteó un precedente  debido a una reforma de ley aprobada en México, que obliga a los medios o plataformas a bajar de forma inmediata contenidos que sean acusados de violar las normas de Derechos de Autor. Algunos expertos ya están oponiéndose a esta iniciativa, argumentando que puede convertirse en un arma que contribuya a la censura en internet.  

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La ley de Derechos de Autor está concebida bajo un sistema de monopolio temporal, que da a los “inventores” el derecho provisional sobre la distribución de un bien público, generando un valor artificial sobre el mismo, producto de la escasez. Pero esta concepción se quedó atrás debido a la masificación de internet, que hizo posible la distribución instantánea de un producto y permitió la creación de nuevos modelos de negocio basados en el fácil acceso a la información.

La unión internacional de editores identifica que los derechos de autor en internet deben tener en cuenta:

  • Cinco clases de participantes: creadores, editores, mayoristas, detallistas y lectores.
  • Ocho categorías de derechos, incluso territoriales, de lengua, de video y de segunda mano.
  • Nueve distintos tipos de producto, en los que incluyen libros electrónicos, podcast, tonos de llamada y contenido hecho a la medida. 
  • Nueve formatos digitales, que incluyen a software como Adobe o Microsoft.
  • Cuatro estrategias de precios: suscripciones, descargas, pago por página y pago por visualización. 

Plataformas de streaming como YouTube o Spotify obtienen ganancias gracias a la masificación de música y videos en internet. Su modelo de negocio está basado en el fácil acceso a contenido, contando con membresías Freemium y Premium, que solo son rentables cuando un gran volumen de personas está en sus plataformas. Si estos usuarios cuentan con una membresía Freemium generarán ganancias gracias a la publicidad que consumen, si están en un modelo Premium la empresa se beneficiará con el costo que pagarán los usuarios por esta suscripción. 

Por otra parte en internet también existen compañías que flexibilizan los derechos de autor, con modelos de negocio basados en desarrollo colaborativo. Empresas como Freepick o Dafont, requieren de usuarios que cedan parcialmente sus derechos sobre la propiedad de un bien o servicio, haciendo que otros usuarios creen nuevos contenidos a partir de estas obras y puedan otorgar aportes voluntarios a los creadores originales. 

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Finalmente hay un tercer modelo de negocio en donde los autores directamente renuncian a los derechos de autor. Gracias a esto se creó el sistema operativo Linux, que fue desarrollado por cientos de programadores de internet, permitiendo al usuario final obtener software a la medida de sus necesidades. 

En un inicio esto se tradujo en software incompleto o ineficiente, que no competía contra el creado por empresas privadas como Microsoft o Apple, pero al final facilitó la creación de nuevas empresas que se dedican a recopilar las mejores actualizaciones creadas en la red, además de solucionar los errores que iban surgiendo en el sistema operativo. Gracias a esto Linux ahora es uno de los servicios más importantes en internet, siendo su derivado más conocido Android, el sistema operativo con el que funcionan gran parte de los teléfonos modernos.

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Entre tanto el crecimiento de internet sigue siendo  avasallador, por eso es necesario que los abogados conozcan los vacíos legales que se están abriendo, para saber cómo actuar frente a ellos, teniendo en cuenta que la masificación del conocimiento puede convertirse en un un aliado.

Actualmente, soluciones tecnológicas como  VIGPRO, permiten a las compañías y firmas de abogados acceder a la información del estado de sus procesos en cualquier lugar del país con solo dar un clic. 

Fuentes: